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Lo que la ciencia puede explicarte sobre la curiosa psicología de tu perro

Animal Planet
Lo que la ciencia puede explicarte sobre la curiosa psicología de tu perro
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Lo que la ciencia puede explicarte sobre la curiosa psicología de tu perro
Poseen emociones e inteligencia, aunque no la misma que nosotros. Entonces, ¿por qué actúan como si entendieran todo lo que pasa por nuestra mente? Algunas certezas sobre los sentimientos y el comportamiento de tu mejor amigo.

Viven con nosotros, duermen junto a nosotros y hasta cumplen el rol de hijos en muchos matrimonios jóvenes que prefieren postergar el momento de la paternidad. Es normal que perdamos el sueño por saber qué pasa por la mente de nuestros perros. Afortunadamente, no somos los únicos interesados: son muchos los equipos científicos que, a través de numerosos estudios, se encargan de explicarnos por qué son capaces de comportarse de una manera tan similar a los humanos.

Cómo piensa y siente tu perro

Hoy en día, se sabe que los perros cuentan con la misma estructura cerebral que genera las emociones en los humanos. Además, tienen las mismas hormonas y atraviesan los mismos cambios químicos que nosotros al experimentar diferentes estados emocionales. ¿Pero eso quiere decir que sienten igual que nosotros? No exactamente.

A grandes rasgos, las emociones pueden clasificarse en "reflexivas" y "básicas". Mientras un adulto desarrollado es capaz de sentir las primeras (culpa, dolor, orgullo, vergüenza, etc.), los perros, al igual que los niños en sus primeros dos años y medio de vida, solo pueden experimentar aquellas menos complejas como la alegría, el enojo, el miedo y el amor.

Entonces, ¿cómo explicar la forma en la que te mira tu perro luego de una divertida sesión de juego con el papel higiénico? Su “mirada culpable” no es más que miedo: la anticipación del castigo que sabe que eres capaz de proporcionarle. Esto se sospechó por primera vez casi cuatro décadas atrás, con un ingenioso experimento que un veterinario realizó con un perro cuya debilidad absoluta era destrozar papeles: mientras el dueño estaba fuera del cuarto, el veterinario desparramó algunas hojas rotas por el suelo y cuando este volvió a entrar, el animal-que no se había movido de su lugar- ensayó una refinada versión de esa mirada que tanto suele conmovernos. 

Más recientemente, Alexandra Horowitz, de la Universidad del Colegio de Barnard en Nueva York, fue capaz de inducirla simplemente diciéndole a los amos que sus perros se habían comportado mal, incluso cuando no lo habían hecho. De esas investigaciones, se extrajo que la intensidad de la “mirada culpable” condice con la del castigo que los dueños suelen aplicar.

Ahora que sabes que puedes vestirlo con ese trajecito animal print que le compraste sin ningún tipo de remordimientos, seguramente te preguntes qué pasa por la mente de tu mascota cuando te ve dándole cariño a otro perro. 

Aunque los celos generalmente entran en la categoría de “emociones complejas” de la que hablábamos antes, un experimento realizado recientemente por la investigadora Christine Harris de la Universidad de California demuestra que los perros podrían experimentar una forma básica de envidia: cuando los dueños de los animales estudiados demostraron afecto hacia otros perros, éstos adoptaron una actitud hostil hacia los intrusos (en este caso, peluches que ladraban, gemían y movían la cola). En contraste, eran menos propensos a mostrarse celosos cuando sus dueños dedicaban su atención a otros objetos interactivos, tales como libros infantiles con páginas emergentes y melodías.

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Crédito: ©Chima Limón

Qué 'piensa' tu perro de ti

Está más que claro que tu perro te ama: te lo demuestra constantemente. Sin embargo, podría no darse cuenta de que tú sientes lo mismo por él. 

Gran parte de la comunidad científica afirma que los canes no son capaces de percibir a los humanos como seres pensantes. Pero eso no quiere decir que sean robots descerebrados tal como aseguraba Descartes en el siglo XV, sino más bien todo lo contrario. La convivencia con los humanos desde épocas prehistóricas hizo que sus herramientas mentales se desarrollaran increíblemente, a tal punto de ser capaces de leer nuestro lenguaje corporal mejor que nosotros, estar totalmente atentos a nuestro comportamiento y ser rápidos aprendices. 

Estas herramientas (que probablemente expliquen la increíble conexión que sientes con tu mascota) son las que les permitieron convertirse en nuestros mejores amigos, a pesar de estar un poco confundidos sobre cuánto los amamos.

¿Te sirvieron estos datos para entender mejor cómo 'piensa' tu perro? Cuéntanos en los comentarios.

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