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La peligrosa dinámica del turismo sexual en Colombia

Investigación
La peligrosa dinámica del turismo sexual en Colombia
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La peligrosa dinámica del turismo sexual en Colombia
DCL

Colombia es el cuarto país de América Latina en importancia en el negocio del turismo sexual. La Otra Cara del Placer retrata este grave problema, cuyo negocio mueve millones de dólares y pone en peligro a miles de jóvenes y hasta a niñas.

El turismo es una de las principales industrias de Colombia. Solo en 2014, el país recibió más de cuatro millones de visitantes. Pero esta industria, sobre todo en la zona del Caribe, tiene una contrapartida oscura: el turismo sexual. 

Visitantes de todas partes del mundo llegan con el anhelo de divertirse momentáneamente con mujeres a cambio de dinero, sobre todo buscando chicas jóvenes y hasta menores de edad. Colombia es el cuarto país de importancia en este negocio en Latinoamérica, y a nivel mundial llega al puesto 20.

El documental de Discovery Channel, La otra cara del placer retrata este grave problema, con valiosos testimonios de expertos que analizan la situación, autoridades que plantean soluciones, proxenetas que detallan los pormenores del negocio y hasta prostitutas que cuenta cómo es su vida.

El mapa del turismo sexual

Cartagena de Indias recibe por año 300 mil visitantes y es la ciudad más turística de Colombia. Sus calles desbordan de colores, cultura, historia y tradición y la convierten en uno de los distritos más atractivos de América Latina. Sin embargo, también ostenta otro reconocimiento menos feliz: ser una verdadera meca del turismo sexual, cuyo flujo económico mueve millones de dólares al año.

Muchas mujeres de otras ciudades se mudan a Cartagena por considerarla una mina de oro a la hora de hacer negocios con sus cuerpos, motivadas por salir de su situación de pobreza y vulnerabilidad. En una tarde una joven puede recaudar lo que un trabajador promedio de Colombia gana en un mes.

Pero Cartagena no es la única ciudad que sufre este problema. Otros distritos como Medellín y Bogotá también son lugares en los que la prostitución se convirtió en moneda corriente. Incluso en Medellín el turismo sexual se complementa con el “narcoturismo”. De acuerdo a un estudio de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, centenares de grupos de jóvenes entre 18 y 25 años, principalmente estadounidenses, israelíes, italianos y alemanes organizan viajes especiales a esta ciudad en busca de una experiencia de sexo y drogas.

Menores de edad, las más vulnerables

Uno de los problemas más graves que acompaña el crecimiento del turismo sexual es la explotación infantil. En 2001, Unicef destacó que en Colombia hay 35 mil niñas y niños explotados sexualmente, sin contar las decenas de casos que no son registrados. En Medellín hay aproximadamente 500 niñas explotadas sexualmente, mientras que en Cartagena el número asciende a 1500, según datos de la organización contra el abuso infantil Tierra de Hombres.

Carlos, uno de los principales proxenetas de Cartagena, relata en el documental que le han llegado a pedir niñas de hasta 12 años. Para los proxenetas, el negocio es aún más tentador con ellas: al ser más vulnerables, carecer de madurez y experiencia suficiente, las chicas jóvenes reciben menos pago que el que reciben mujeres trabajadoras del rubro, mientras que a los clientes se las cobran mucho más caro. Por esto, muchas niñas terminan cayendo en redes de trata y explotación manejadas por el crimen organizado.

¿Cómo solucionar el problema?

Distintas ONGs como Tierra de Hombres trabajan para dar una solución a este problema. Uno de sus métodos es realizar denuncias a las autoridades o representar judicialmente a las niñas y niños que son explotados sexualmente. Para un turista, la pena por utilización sexual de un menor es de cuatro a ocho años.

Otra solución es lograr rescatar de la calle a las jóvenes. La policía de Cartagena ha salvado a más de 700 muchachas desde 2013 y les otorgó un marco de contención para comenzar una nueva vida. Una joven rescatada asegura en el documental: “Acá tenemos un futuro que no tenemos en la calle”.

¿Conocías esta cara del turismo en Latinoamérica? Cuéntanos en los comentarios, y no dejes de ver el documental La otra cara del placer.