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Todo sobre tu privacidad en internet

Actualidad
Todo sobre tu privacidad en internet
Por Matías Ferrari  
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Todo sobre tu privacidad en internet
Por Matías Ferrari  
Thinkstock/Maxkabakov




“La vigilancia pone en peligro a la red declaró hace algunas semanas Sir Tim Berners Lee durante la presentación del último reporte de la World Wide Web Foundation.

El documento de la organización que dirige arrojó una cifra poco prometedora: 94 por ciento de los países relevados no monitorean adecuadamente la irrupción de sus respectivos gobiernos en internet.

El hecho de que unos de lospadres de la red de redes se haya pronunciado contra las persecuciones virtuales no es poca cosa: mucho se ha avanzado (o retrocedido) en cuando a pérdida de privacidad online se trata. Si personajes como Julian Assange, Edward Snowden o Bradley Manning adquirieron tanta relevancia pública durante los últimos años -el referente de WikiLeaks tiene, incluso, una película inspirada en su obra y participó en el último tema de Calle13- es porque tocaron temas que afectaban el interés del arco político y, por carácter transitivo, la sensibilidad de millones de habitantes a lo largo y ancho del globo.

Sin embargo, lamentamos recordar que no es necesario que seas presidente, primer ministro, gobernador o dictador para que haya alguien investigando qué haces o a dónde te diriges cuando estás conectado. La polvareda que levantó la gran fuga de documentos protagonizada por Snowden en mayo avivó un debate interesante sobre si los gobiernos están en condiciones de espiar a cualquiera a cambio del acceder a una red abierta.

Gary Kovacs dando una TED Talk

Gary Kovacs dando una TED Talk

Crédito: TED/ Captura de Pantalla

Las sospechas también cayeron sobre Facebook, Google, Apple, Microsoft y otros gigantes tecnológicos acusados de cooperar en la difusión de datos personales.

¿Quién está en lo correcto? Google promueve su Google Analytics como una herramienta que, gracias al relevamiento de datos de forma anónima, puede mejorar las estrategias comerciales en Internet. Mozilla, desde la otra vereda, maldice esta metodología y promueve una aplicación para denunciarla.

El 2013 demostró que fugacidad, simpleza y facilidad son puros supuestos cuando de estar online se habla. Internet nos permite tener todo a un botón de distancia. A cambio de nuestra privacidad, Internet nos permite tenerlo todo.

De Collusion a Lightbeam: cómo saber cuándo nos están mirando

Uno de los ejemplos de cómo funcionan estas invasiones virtuales lo dio Gary Kovacs, CEO de Mozilla Corporation, durante una charla TED en 2012. “Internet nos abrió el mundo a nosotros, pero también nos abrió a nosotros al mundo. La privacidad es el precio que hay que pagar”, alertó, mostrando cómo más de 150 sitios consiguieron su información sin su consentimiento en un día de navegación normal en el que no visitó más de 15 páginas distintas.

En ese entonces, Kovacs presentó el Collusion, un programa desarrollado por Atul Varmaque permitía identificar, en tiempo real, cuántas compañías estaban nutriéndose con nuestros datos y movimientos mientras navegamos por la red.Él considera que no está mal difundir información si hay una aprobación por parte del usuario porque sirve para obtener recomendaciones y mejorar las búsquedas, pero el problema aparece cuando no se pide permiso para ver qué es lo que estamos haciendo. Aquí es donde se desarrolla elBehaviour Tracking(algo como “búsqueda por comportamiento”),una industria sin regulamiento ni normas en la que compañías anónimas, atomizadas, juntan datos de muchísimos usuarios.

Santiago Siri, emprendedor tecnológico y fundador de Grupo 42, evalúa estas investigaciones digitales por su potencial económico: “Los datosque se vuelcan online dejan como resultante información de mercado muy relevante para anunciantes de todo tipo. Tiene un sentido comercial muy fuerte aplicar inteligencia a lo que ocurre online”.

El Collusion tuvo el éxito necesario para que Mozilla continuara con su desarrollo y lanzara el Lightbeam hacia finales de octubre de 2013. Esta herramienta es un complemento para el buscador que permite entender con facilidad y gráficos el rastreo de datos por internet. Tiene las mismas características que su predecesor, pero permite compartir los seguimientos que nos realizan las empresas de forma anónima, es decir, contribuir a un gran mapa para que los usuarios puedan ver cómo funcionan los sistemas de rastreo.

Ejemplo de Firefox Channel

Ejemplo de Firefox Channel

Crédito: FireFox Channel/ Captura de Pantalla

Alex Fowler, director del área de Seguridad global y políticas públicas de Mozilla, recuerda que, con el lanzamiento del Collusion en 2012, entendieron la magnitud del problema -y la falta de información al respecto- al encontrar “una gran cantidad de sitios localizando nuestra información de forma anónima”. La aparición de Lightbeam encontró en el público la misma respuesta positiva que tuvo el proyecto anterior: “el aumento en la cantidad de descargas de la aplicación nos demuestra que tenemos una oportunidad crucial para demostrar cómo operan las compañías detrás de escena”.

Tor y los sistemas de navegación segura

La inmensa red puede exponernos, pero (por suerte) también brinda posibilidades a aquellos que quieran surfearla sin ser detectados. Este es el caso de programas como The Onion Router, I2P o Freenet que, a través de distintos procedimientos, permiten visitar páginas, cargar y descargar información o comunicarse con otros internautas de forma anónima.“La proliferación reciente de estas herramientas es una señal de que las personas quieren retomar el control y la intimidad de su comunicaciones”, reflexionó Mike Tigas, creador del Onion Browser (un navegador privado para IOS) y socio de Open News.

Tor es la opción más popular para navegar y preservar la identidad: civiles, militares, periodistas, activistas (y soplones), especialistas jurídicos, comerciantes, ejecutivos e individuos de todas las procedencias recurren a sus servicios (la privacidad es un bien anhelado por todo aquel que decida pasearse por las aguas de internet).

Tigas detalló que esta gran apertura supone que coexistan distintos usos: “La utilidad clásica del Tor es, por ejemplo, la del usuario que critica la gran censura cibernética por parte del gobierno chino, pero también hay vendedores de drogas ilegales o pedófilos”.

Logo del software Tor

Logo del software Tor

Crédito: Tor Project/ Wikimedia Commons


Sin embargo, precisó que es necesario juzgar a una tecnología por su utilidad y no por estas cualidades morales: “Las personas han utilizado teléfonos para el bien y el mal durante décadas. Los desarrollos tecnológicos son frecuentemente utilizados por criminales más allá de la intención de sus creadores”. En concordancia con esto, Siri agregó: “Me parece fantástico que surjan tecnologías de este estilo porque habla de la innovación que ocurre permanentemente en la red y del espíritu de libertad que la gobierna. No obstante, creo que cuando uno ve una actividad que atenta contra sus principios es importante tomar responsabilidad y denunciarlo”.

El fin justifica los medios, dicho popular atribuido a Maquiavelo, va de la mano con la creencia de Tigas: “Comunidades como Tor abrazan la libertad de pensamiento y expresión, junto con la privacidad, como ideales. Buscan este objetivo moral aunque en el camino aparezcan algunos usuarios cuyas expresiones trasgredan los límites de lo ético”.

Organizaciones para defender los derechos del usuario

Nick Starr, un ingeniero en comunicaciones, entró hace algunos días a un bar en Seattle, Washington, con los Google Glass puestos y pidió algo para tomar. En el lugar ya lo conocían, no era la primera vez que iba, pero el mozo que se acercó le hizo un extraño pedido: “Por favor, quítese los anteojos”.

Resulta que Starr estaba en uno de los establecimientos de David Meinert, uno de los más expresivos opositores al uso de Google Glass en locales, que en marzo fue noticia por haber prohibido estos anteojos en otro de sus bares. En ese entonces,Jason Lajeunesse, uno de los socios de Meinert, explicó: “Todo sea por la privacidad. Una cosa es sacar una cámara y capturar un momento: la gente puede verte y evitarte si no quiere ser retratada. Con Glass no tiene esa opción y queremos que nuestros clientes se sientan cómodos y no perseguidos”.

El ejemplo puede sonar exagerado para algunos y prudente para otros. Lo que busca llevar David Meinert a sus locales es una forma particular -y analógica- de proteger la privacidad en el mundo corpóreo, pero también están los que abogan por la integridad en el plano digital. Aquí se encuentran ejemplos como Electronic Frontier Foundation, encargada de “defender los derechos de los usuarios en el mundo digital” desde 1990, cuando internet aún era una palabra fuera del vocabulario del grueso de la gente; The Internet Defense League, una junta de políticos a favor de la tecnología, activistas en línea y comerciantes, que apareció el año pasado como contrapartida a la Ley SOPA, que trabaja en varios frentes, y StopWatching.us, una propuesta que lanzó Mozilla en junio de 2013.

El último emprendimiento también está bajo la órbita de proyectos que maneja Alex Fowler: “Esta campaña, apoyada por muchos agentes y empresas tanto del espectro técnico como político, busca hacer un verdadero llamado para que los ciudadanos y las organizaciones exijan hasta qué punto nuestros datos, comunicaciones e interacciones están siendo monitoreados. Entre otras cosas, esta coalición también presiona al gobierno de los Estados Unidos para que asuma la responsabilidad de estas actividades”

Mensaje

Mensaje "If it's on the Internet, it isn't private"

Crédito: DonkeyHotey/Creative Commons

¿Qué pasará con el futuro de la privacidad online?

Desde este escenario en el que conviven investigadores junto a defensores, una pregunta se escurre: ¿habrá alguna forma de limitar estas invasiones o habrá que acostumbrarse a ellas?

Con respecto al primer postulado de la pregunta, Santiago Siri cree que la respuesta no vendrá por parte de los estados: “Los gobiernos pueden legislar, pero no pueden programar. No creo que ninguna forma de código legal pueda atentar contra lo que vemos permanentemente en las redes online”. En una misma línea, Alex Fowler también cuestiona la importancia en el accionar estatal: “Hay muchas leyes sobre privacidad a nivel mundial, pero, sin embargo, seguimos cuestionando su verdadero alcance en la red”. Mike Tigas, por otro lado, agregó que muchas personas tienden a despreocuparse ante las “revelaciones de la NSA”. Para él, lo importante es que la intimidad esté disponible: “Los usuarios que quieran privacidad deben poder conseguirla. La privacidad es un derecho”.

Como miembro de Open News, Tigas también está en contacto con diversos emprendedores que tienen la mira puesta en cómo mejorar el nivel de intimidad en internet. “Hay muchos avances en este sentido. Freedom Press Foundation, por ejemplo, está desarrollando herramientas para que los periodistas puedan encriptar sus mails o mensajes y mandarlos de forma segura”, afirmó.Además, es optimista con respecto al mejoramiento de los procesos de privacidad: “Hoy tenemos pobreza en cuanto a la intimidad porque los primeros emprendedores informáticos, que sentaron las bases de la red que hoy visitamos, tenían una visión más matemática o técnica. Creo que la atención masiva que actualmente tiene el tema de la privacidad hará que los diseñadores y emprendedores del mañana tengan en cuenta este aspecto a la hora de generar herramientas informáticas”. Fowler agregó que, más allá de lo tecnológico, a los usuarios les corresponde participar activamente en lo que pasa cuando están online: “Analiza la información que compartes y edúcate a través de propuestas como las de Electronic Frontier Foundation o Derechos Digitales. Si no recibes apoyo desde el arco político, haz el lobby necesario para que los dirigentes entiendan tus problemas”.

El descontento ante la pérdida de privacidad digital crece y cada vez son más las voces que se pronuncian en contra o que buscan formas para reducir estos acosos. En un giro (in)esperado, algunos gigantes de Silicon Valley ahora le exigen a la administración de Barack Obama y al congreso estadounidense que limiten la recolección para “preservar la confianza en internet”.

Hace un año, antes de las revelaciones de Snowden, el sueño de la intimidad online era un tema con mucha menos prensa. ¿Qué pasará entonces? Por el momento, únicamente podemos mirar para atrás y afirmar que el 2013 sirvió para abrir una puerta: el vértigo con el que evoluciona la tecnología hace que sea difícil -imposible- determinar cómo será el futuro de la privacidad en internet.

¿Tú qué opinas sobre este tema?

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