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Rusia aprobó una ley para hackear tus mensajes de texto

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Rusia aprobó una ley para hackear tus mensajes de texto
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Rusia aprobó una ley para hackear tus mensajes de texto
Thinkstock


La agencia de seguridad del país quiere tener la habilidad de tomar medidas sobre Whatsapp, Skype y otras aplicaciones de mensajería.

La agencia de seguridad rusa quiere hackear aplicaciones de mensajería instantáneas cifradas, tales como Whatsapp, Facebook Messenger y Skype. La idea es monitorear las comunicaciones de los ciudadanos rusos. Sin embargo, algunos expertos creen que el plan, si tiene éxito, podría suponer un riesgo para cualquiera que use estas aplicaciones en cualquier lugar.

Dichas aplicaciones utilizan el cifrado para mantener la seguridad de los datos entre el emisor y el receptor. Pero el Parlamento de Rusia aprobó en julio una ley que permite al Servicio Federal de Seguridad, conocido como FSB, disponer de la capacidad para romper estos sistemas usando claves electrónicas especiales “backdoor” para entrar.

Así que este mes, el Ministerio de Interior ruso pidió a la firma de seguridad Con Certa estudiar el proyecto y contratar a empresas locales para romper las aplicaciones, según un informe publicado en el periódico ruso Kommersant.

Sin embargo, un experto con sede en Moscú se muestra escéptico en cuanto a que el FSB pueda romper el código. Andrei Soldatov, autor del libro "The Red Web" sobre la historia de los programas de vigilancia de Rusia, dijo que el año pasado el FSB intentó y no pudo hackear la seguridad de Tor Network, un grupo de voluntarios que protegen a los activistas, periodistas y organizaciones no gubernamentales del hackeo y la vigilancia del gobierno.

Joven leyendo desde su celular en el metro

Crédito: Thinkstock

"Básicamente, no tienen ni idea”, declaró Soldatov vía Skype desde su oficina de Moscú. "Son buenas noticias porque estamos viviendo en una era de encriptación de extremo a extremo”.

Soldatov especula con el hecho de que el nuevo contrato puede permitir al FBS mostrar a los legisladores rusos que no es posible hackear las aplicaciones. También significa que Rusia no tiene suficiente influencia política o económica para obligar a las compañías occidentales de medios sociales a proporcionar las claves necesarias para permitir la vigilancia.

"No hay ninguna oficina en Moscú de Telegram, Signal o Facebook", añadió.

En Rusia, la ley federal permite a las fuerzas de seguridad vigilar el tráfico de teléfonos, Internet y correo electrónico. Pero estos sistemas encriptados han resultado más difíciles de controlar, explicó Soldatov.

Sin embargo, hay un motivo de preocupación. En lugar de cortar la tubería a través de la cual la gente envía mensajes, una solución podría ser el hackeo de los dispositivos en sí mismos, manifestó Edward Lucas, editor de The Economist y vicepresidente del Centro de Análisis de Políticas Europeas.

"(Los mensajes) pueden estar seguros en el interior del túnel, pero todavía aparecen en tu teléfono”, agregó Lucas. "El FSB ha heredado las capacidades de vigilancia electrónica de la KGB y mucho más. Es como la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos al cubo”.

Lucas mantiene que el FSB espía a los ciudadanos rusos al igual que la Agencia de Seguridad Nacional americana espía a los ciudadanos de otros países. El nuevo esfuerzo para derrotar a las aplicaciones de mensajería cifradas bien podría ser un farol.

"Esto está más bien diseñado para hacer que las personas de Occidente sientan que no están seguras, agregó Lucas.

Joven utilizando su celular

En los últimos meses, los hackers rusos se han relacionado con la publicación de correos electrónicos de la campaña de Hillary Clinton, con el Comité Nacional Demócrata y con ataques de denegación de servicio en los sitios web de grupos de reflexión con sede en Washington.

El FBI ha declarado que está investigando la liberación de los correos electrónicos, pero hasta el momento no ha habido una respuesta pública por parte de la Casa Blanca.

Soldatov no cree que el plan del FSB para abrir las aplicaciones cifradas funcione, pero en breve prevé un problema mucho mayor. Funcionarios de seguridad de Rusia y China se reunieron en el mes de abril en Moscú y en el mes de octubre en Beijing para evaluar nuevas maneras de censurar el uso de Internet de los ciudadanos rusos y discutir la posibilidad de crear una infraestructura de Internet autónoma, que pueda ser controlada y supervisada dentro de las fronteras rusas.

"La idea es que el oeste podría intentar cortar la Internet de Rusia y es por eso que el gobierno necesita replicar elementos críticos dentro del país”, declaró Soldatov. "Significaría disponer de servidores bajo el control del gobierno, junto con centros de distribución y puntos de intercambio críticos. Y esto podría ser realmente perjudicial”.

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